Todas las piezas de una instalación eléctrica son importantes; sin embargo, hay algunas que tienen mayor importancia en la operación. Un ejemplo de esto son los centros de carga, los cuales son una pieza clave para cuidado de todo el circuito.

Pero, ¿para qué sirven concretamente este tipo de elementos? Antes de entrar de lleno a este tema, vale la pena recordar que los centros de carga son dispositivos que funcionan como para dividir y dirigir la carga que llega del sistema eléctrico, además de que también funciona como un filtro para impedir el paso de pequeñas descargas que puedan afectar al sistema.

Precisamente en el último punto del párrafo anterior radica una de las principales funciones de este tipo de dispositivos: funcionar como un elemento que evita que nuestros equipos se dañen en dado caso de que se presente alguna descarga, ya que por medio de su sistema de pastillas, se impide el paso de esa carga adicional.

En función del tipo del centro de carga que se tenga, se puede realizar distintas acciones, como dividir la carga, lo cual, también ayuda a distribuirla y administrarla.